Archivos para la categoría: trabajo

Hoy vamos a hablar aqui en lailolai de diferencias culturales, distintas maneras de entender el mundo y sus cosas dependiendo de la parte de la patata flotante donde te haya tocado vivir, en este caso, diferencias xipanyochinas, o zhongquopañolas, como más os guste.

dn20335-1_300

Yo diría que ante una situación cualquiera, a ojos de habitantes de extremos opuestos del planeta, podemos encontrar básicamente tres tipos de respuesta:

RESPUESTAS COMUNES:

Cero conflicto, las dos personas reaccionan básicamente igual. Por ejemplo, nos enteramos de que Choupette, el fabuloso gato de Karl Lagerfeld en realidad no es suyo; según sus propias declaraciones el mogul germano de la moda decidió arrebatarselo a su dueña después de hacer de canguro durante unas vacaciones. Karl Lagerfeld es un ladrón de mascotas, un 小偷子, y su  bárbara acción indigna por igual a amantes del felino de ambos países. Faltaría mas.

5496851eb7582_-_hbz-choupette-august-2012-xln

 

ZONAS GRISES

La respuesta de las dos personas difiere en forma y matiz, pero el fondo es mas o menos el mismo, y seguramente con un par de cervezas y un traductor se llegará a un acuerdo. Por ejemplo, ante una china paseando despampanante por Nanjing Xi Lu, probablemente al español medio le llame la atención (para mal, entrecejo fruncido y mano en el paquete) el largo de la falda -que tiende a ser mas bien corto-. El  chino medio sin embargo, lanzará una mirada entre hambrienta y reprobadora si la chavala en cuestión lleva una camiseta algo mas ajustada que un saco de patatas de talla XXL. Distintas formas de decir lo mismo: tengo derecho a juzgarlas por su apariencia porque para eso están. Problema mínimo y puntual, entendimiento cervecero prácticamente asegurado.

 

001aa0bcc1d711ec752815

 

ABISMOS INSALVABLES

Las dos personas reaccionan de manera diametralmente opuesta ante una situación concreta. No hace falta que sea algo importante, tipo conflictos armados, geopolítica o valores morales, muchas veces pasa con cosas absolutamente triviales. El conflicto, o molestia, suele aparecer porque lo que para uno de los participantes es algo de educación y sentido común básicos, para la otra es una soberana gilipollez sin ninguna importancia, y ya la tenemos liada.

Obviamente, éstas son con las que pasas mas vergüenza y las mas divertidas de leer y contar.

Algunos ejemplos:

Una cosa que llama mucho la atención a los xipanyoles recién llegados es que en restaurantes y tiendas JAMÁS te dan las gracias al pagar. No es que sean maleducados, es que aquí no se hace y ya está, tampoco hay que darle demasiadas vueltas ni tomárselo como algo personal.

Pero así de primeras, y viniendo de un país en el que una saluda y se despide en las cafeterías, so pena de que te escupan en el 拿铁咖啡 por borde, y el GRACIASHASTALUEGO es ley no escrita, es muy normal que el xipanyol primerizo se quede esperando su 谢谢 con carita de pena mientras se oye de fondo el zumbido del frigorífico del Lawson.

Por otra parte,a los dependientes chinos  si que les molesta, y yo diría que bastante, que al pagar les des los billetes  arrugados y con una sola mano, como si fuesen papelajos del Monopoly. No me queda claro si esto es así porque el dinero aquí es cosa importante (que lo es) y aprecian cierta ceremonia en este punto, o porque tienen que meterlo ordenadito en la caja y les fastidia tener que plancharlos, pero es una de esas cosas que hacen que te miren con cierto desprecio y que en Xipanya no me ha pasado jamás (la forma correcta de pagar es con los billetes extendidos y sujetándolos con ambas manos, por cierto).

new-a

Hoy en el trabajo, he tenido una de estos pequeños conflictos, siendo mas bien la ofensora que la ofendida. Conste que fue totalmente involuntario, y que el shangainita medio, y en concreto mis compas de trabajo, me parecen un modelo de tolerancia y paciencia extremas, 天天 que dirían ellas.

Es una anécdota de diseñador, y entiendo que a los profanos les pueda resultar algo aburrida, pero ilustra bien este punto, así que allá va.

El caso es que trabajo como diseñadora en una empresa de gerencia francesa aquí en Shanghai, y mi departamento acaba de fusionarse con otro. Esto significa que hay que hacer tarjetas de visita y material de oficina para el nuevo departamento.

new-business-card1

Obviamente, las tarjetas incluyen el numero de teléfono de la oficina y el movil de cada trabajador. Aquí es donde aparece el primer 问题. Los números de móvil tienen 11 dígitos, pero los del teléfono fijo, solo 10.

Mi jefa (francesa, y por lo tanto laowai, como yo) sugiere que ambos números tengan una secuencia parecida, para que al ponerlos uno debajo del otro quede mejor, algo así:

Móvil: (+ 86) 1234 5678 901
Fijo:    (+86) 1234 5678 90

A las dos nos parece perfectamente lógico y razonable. Al fin y al cabo, la cuestión es que el número se entienda y que la cosa quede bonita ¿verdad?

Pues en mi oasis de esteticismo laowai, hago todas las tarjetas y envío un pdf a todas mis compas, chinas en un 100%, por si hubiese alguna errata, algun cambio de número de móvil, de cargo, etc… nada de lo que una encallecida diseñadora no pueda hacerse cargo.

 

aa

Y aquí empieza lo gordo. El 大问题

Porque lo que viene a continuación es una cadena de mails absolutamente pasivo agresiva indicando, con toda educación eso si, que eso de poner los móviles en secuencia 4+4+3 es UN DESMADRE Y UN SINDIOS.

Alguna se acercó a decirmelo en persona y todo. Y saqué la carta de la jefa:

Diseñadora (ojos de ShinChan)
– Es que jefalaowai lo quiere asi, para que quede pareado con el telefono fijo…

CompaChina
– Ya, ya… pero no se entiende, Y ADEMÁS NO NOS GUSTA A NINGUNA, ASÍ QUE CAMBIALO.

Un motín! Y esta gente es mas jerárquica que los vendedores de Avon, que las juventudes del PP, que la secta aquella de David Koresh…  Esta claro que sin querer habíamos roto alguna especie de tabú telefónico, nos habíamos sonado los mocos con el vestido de la novia, degollado hamsters, devorado infantes y vestido negro con azul marino TODO A LA VEZ.

Un jodido horror, un 大问题

No sabía dónde meterme. Y seguían llegando mas y mas correos, que venian a decir lo siguiente:

Hola Señora Milton,
Mi nombre chino es 白白 y mi cargo ya no es Account Manager, si no Digital Account Manager, sería posible cambiarlo, si no es mucha molestia? Por cierto, DE QUE VAIS CON LA SECUENCIA DEL TELÉFONO, ZORRAS IGNORANTES? EN QUÉ CABEZA CABE, BÁRBARAS, HEREJES? LAOWAIS TENÍAIS QUE SER!

La secuencia correcta es 3+3+3+2. TODO EL MUNDO SABE ESO!

conan-anger-300

Muchas gracias! Espero que tengas un buen fin de semana.

Con mis mejores deseos.

Tracy Wang 白白旺
Account Manager

 

 

Y así como 20 emails.

Y como jefalaowai no estaba presente, he decidido aparcar el conflicto hasta que llegado el lunes todas las compis me hayan mandado sus quejas y dejarlo en sus bien pagadas manos, porque para eso están las jefas. Pero, todo hay que decirlo, me fui a casa con mal cuerpo y la sensación de haber metido la pata hasta el fondo. Y con la certeza de que es una de estas cosillas culturales que nunca llegaré a entender del todo, aunque me la expliquen.

Y así nos luce el pelo a los habitantes y visitantes mas o menos permanentes de esta parte de la patata flotante. Hasta otra!

 

 

 

 

 

 

 

Una de las mejores cosas de mi trabajo es que la comida está inc luida en el lote. La encargada de prepararla es una ex-cocinera profesional, que solía trabajar en el área vip de un tren de esos que atraviesan China de cabo a rabo, y ahora somos mis compañeros y yo los que tenemos la suerte de disfrutar de sus manjares caseros y viajeros. No exagero nada cuando os digo que es de largo la persona más querida de la oficina.

Normalmente comemos alrededor de las 12 de la mañana, y si a eso de las doce y media no le oimos berrear CHIFANGLAAA desde la cocina, negras nubes de consternación y hambre cubren el área de diseño como si de Mordor se tratase. Al principio llevaba fatal esto de comer tan temprano, porque en Xipanya es mas bien la hora de un desayuno tardío, y a las cuatro de la tarde me caía de hambre, pero poco a poco me he ido acostumbrando.

Como veo que en Xipanya no estais muy puestos en comida china de la de verdad, voy a ir contando en una serie de posts los menus de esta buena mujer, para que sepais lo que os perdeis cuando pedis rollitos primavera por pura pereza, que ya nos conocemos.
image

Hoy hemos comido pescado. Aquí todo el pescado es de rio y resulta un tanto insípido, una especie de lenguado para entendernos, así que la clave está en las salsas. Este que veis, está cocinado con pimienta negra y caldo de pescado y estaba exquisito, picante y calentito, perfecto para el frio polar de estos días. Como acompañamiento, judías verdes con vaina al vapor y brotes con pimiento rojo y tofu gan al wok. Las verduras le salen muy bien al ayi, siempre perfectas y crujientes. El tofu gan es una variedad ligeramente curada del blanco normal, con mas cuerpo, y diria yo una textura más agradable.

Aquí en China, casi todo se come acompañado de arroz blanco -mifan lo llaman ellos- que viene a hacer la función del pan xipanyol, o sea, absorber la salsa. Normalmente, el proceso suele ser consistir en llenar el cuenco de mifan hasta la mitad y rellenar con la comida salsera que corresponda, así cuando acabas el bol queda limpio y puedes repetir jugada con el plato siguiente. A mi lo que me gusta es coger un poco de cada cosa y hacer una especie de plato combinado con todo, pero el sistema chino es infinitamente superior si quieres disfrutar de la comida sin mezclar sabores.

En la oficina normalmente tenemos para elegir
tres platos principales, mifan y sopa, pero en comidas mas finolis lo suyo es que haya mucha mas variedad, con un minimo de seis platos, sopa y postre.

La sopa como veis, es importante, y se come caliente hasta en verano. Mi estómago en ese punto sigue siendo un patriota y cuando hace calor suelo pasar, pero con frio no la perdono.

La que veis en la foto es un congee, sopa de arroz típica del sur de China, que puede llevar muchos ingredientes distintos. La de hoy: huevo, semillas de loto y lemongrass, que le da un sabor muy aromático y agradable. Ojo que el arroz para congee no es el mismo que el arroz para mifan, la variedad es mas larga y con mas consistencia.

Quien me iba a decir a mi que acabaría distinguiendo entre variedades de arroz. Hala, mañana mas.

Hoy es 1 de Octubre, Dia de la Nación aquí en el Mandato en el Cielo. Hace un año exacto que me vine a China a probar suerte, y os puedo decir que pasado este tiempo, las cosas han ido, en general, bastante bien. Muchas veces echo de menos Xipanya con una nostalgia fadista digna de Amalia Rodrigues, adaptarse resulta sumamente duro, amiguitos, (aunque muy divertido a ratos), sigo hecha una analfabeta funcional y en ocasiones, esto no parece otra cosa que un manicomio disfrazado de casino de Las Vegas y rezo a Crom por un lanzallamas portátil, como bien sabéis los que me leéis en facebook. Pero por otra parte, tengo que reconocer que en muchos aspectos, el País del Centro se ha portado bastante bien conmigo, sobre todo en los laborales, y a eso veníamos.


En estos meses, mi status como laowai culogordo ha pasado de pseudo estudiante y freelance ocasional a Alien Worker de casi pleno derecho, ejerciendo además mi profesión habitual, que es el diseño gráfico.  Teniendo en cuenta el panorama en Xipanya, tanto para el trabajador en general como para el dedicado a la cosa gráfica; las condiciones en China (obviando toda su leyenda negra sobre explotaciones diversas y timos al laowai) son en mi experiencia bastante mejores que en mi país de origen, sobre todo en lo que a contratación y trato al empleado se refiere. La diferencia, y ya siento decirlo, viene a ser la misma que la que hay entre comerse un dalky del Día (marca Día) y un coulant de chocolate en un restaurante de una estrella Michelín. Analicemos:

coulant-2-chocolandia-blog-del-chocolate

  • Aunque adoro trabajar como freelance, porque odio vestirme para la oficina, me encanta trabajar en casa y me permite conocer a mucha gente distinta, esa figura laboral no existe como tal aquí en China; o eres empresario, o eres currito, y eso a la larga iba a resultar un problema, cara a visados y sobre todo, a pago de impuestos. Por otra parte, aunque trabajando como freelance con agencias chinas (con base aquí en Shanghai y en Singapur, no chinas 100%) no he tenido ningún problema (gente organizada, muy trabajadora, que paga al día, con un ambiente estupendo, en un entorno en el que tus jefes te valoran el trabajo, etc…) el flujo de trabajo no era ni mucho menos constante, y otros clientes, en concreto, empresas españolas, no respondían ni de lejos tan bien (porque no es normal, o al menos, no muy conveniente que tarden más de seis meses en pagarte por un proyecto, ni que ni se respeten decisiones de diseño, ni se cumplan los plazos de entrega por sistema, ni se incluyan las fotos de agencia en un presupuesto, ni que pretendan sacar lo que cuestan esas fotos del ya escaso presupuesto de diseño, o sea, el mío). Así que decidí sacrificar mi libertad freelancera para conseguir más estabilidad y hacer algún contacto, aunque sé que la cabra tira al monte y volveré a la oficina en casa en algún momento.

 

  • Partiendo de la base de que tengo cierta experiencia profesional en lo mío, un book bastante decente y ya cierta edad, realmente, no sabía a qué atenerme. La lógica indicaba que tenía posibilidades, la experiencia previa en el País del Dalky (marca Día), apuntaba a que me iba a dar una castaña como un piano, pero había que probar suerte. Ni corta ni perezosa, dediqué una semana a pulir mi book y página web, actualizar el linkedin y el domingo, en vez de descansar, me dediqué a mandar correos con mi CV, pretensiones económicas y aviesas intenciones a todos los estudios, agencias de publicidad y editoriales que encontré y a comer patatas fritas con auténtica ansiedad. En total, un paquete de Pringles, una bolsa de Cheetos y unos 200 emails.

 

  • Resultado: el 70% de los correos tuvieron respuesta, y de hecho, me siguen llegando emails de vez en cuando (los envié en junio). De todas estas respuestas, alrededor del 60% fueron amables negativas, bien porque no necesitaban a nadie, bien porque no les interesaba mi perfil chinoanalfabeto y más bien analógico. Las respuestas positivas se tradujeron en un buen número de entrevistas de trabajo, alrededor de 18, que hice en un plazo de quince agotadores días. El trato, en cada una de ellas, fue exquisito. Todos los entrevistadores se habían tomado la molestia, ya no de leerse el CV, sino de mirarse el book de cabo a rabo (y no es un book corto), informarme de la actividad de la empresa y las condiciones económicas, y lo más importante: decirme inmediatamente si el perfil les interesaba o no. Nada de “ya te llamaremos”, nada de esperar correos que nunca llegan, nada de falsos autónomos ni cochinadas con el dinero, ni con la visa de trabajo. También me felicitaron por las ilustraciones, y os puedo jurar que es en Xipanya es algo que no me ha pasado JAMÁS en una entrevista, o al menos no sin que me pidiesen una gratis justo después y llevo en esto unos quince años. Varias de las personas con las que me entrevisté me tienen añadida a linkedin, aunque no llegásemos a un acuerdo, y ya os digo, a día de hoy, me siguen proponiendo freelances, entrevistas, o directamente ofertas de trabajo.

    La única excepción a esta norma fue un estudio de diseño rarísimo. El jefe, que era todo un personaje, hablaba inglés como Emilio Botín (DEP) y estuvo más bien disperso mirándose las uñas hasta que empezamos a hablar de dinero. Me hizo la entrevista en un despacho infecto, con una tonelada de papeles encima de la mesa y una máquina de remos en el suelo. Pagaban poco, unos 900 euros al cambio, me pidieron una ilustración de prueba, se la entregué y nunca más se supo. Os diré que casi me molesta menos que no me hayan pagado la ilustración que averiguar si efectivamente usaba la máquina de remos en horario laboral, o para qué demonios quería allí aquel chisme. Quizás fuese fan de House of Cards, de Van Damme o se le había caído a alguien de un camión. Nunca lo sabremos.

rower

  • Finalmente, recibí un par de ofertas en firme y me decidí por un estudio pequeño de la zona de Jingan Temple, con gerencia mixta, mitad china, mitad inglesa. Me había recomendado la gente con la que trabajé de freelance, algo que les agradeceré ad nauseam, y en general no me puedo quejar, o no mucho. El sueldo está bastante bien (1200 euros al cambio, impuestos y seguro médico aparte, con el nivel de vida y gasto que tengo aquí, me permite hasta ahorrar y darme algún capricho)  comida incluida ( y nada de piojosos cheques restaurante eh, auténtica y deliciosa comida china casera, preparada por una auténtica y deliciosa señora china que me dan ganas de abrazar a diario), compañeros de trabajo agradables, chinos y franceses; buen ambiente y no demasiado lejos de mi casa (aunque los viajes en metro sean casi como el tren ese de Snowpiercer, en el vagón de cola)

showpiercer-1-hp

Resumiendo, la experiencia de buscar y encontrar trabajo aquí, está como decía al principio, a años luz de la que podría haber tenido en Xipanya hoy. Si os dedicáis al diseño, sobre todo al diseño web, tenéis buen inglés, o mejor aún, buen chino y estáis pensando en emigrar, China me parece una buena opción, con muchísimas empresas en las que probar suerte y desde luego ganas de contratar a gente que sepa lo que hace. Y pagarles, obviamente.

Por supuesto, no todo es un camino de rosas, y otro día os contaré, por ejemplo, el rocambolesco proceso administrativo para conseguir el visado de trabajo+permiso de trabajo+permiso de residencia, que aún no he concluido y que hará las delicias de los fans de Franz Kafka,  Kraftwerk  y las fotos de carnet a toneladas.

portada-fotografias-artisticas-e-historicas-sobre-china

Trabajar aquí también tiene sus contras, obviamente. Aquí ya no es que no haya café para todos, es que no hay café PARA NADIE. Trabajan como auténticas mulas, ocho horas sin descanso, ni charletas, ni nada de nada, si acaso un par de cigarrillos furtivos y para de contar. Comen en media hora, o menos, el ritmo de trabajo es infernal y la dedicación absoluta. No es que esto sea en si malo, y a lo mejor estoy quedando de vaga, pero creo que en trabajos creativos, dedicar un rato a charlar con los compañeros, de tipografía, de cine, o del tiempo, buscar referencias y descansar un poco la cabeza es fundamental para la calidad del trabajo, también tomarse las cosas con cierta calma, y mimo, y aquí eso desde luego, se estila poco.

El diseño gráfico es diseño, aquí, en Xipanya y en la luna, y lamentablemente el mercado chino reproduce (o adopta, no me queda claro) muchos de los vicios occidentales en lo que a trabajo diseñil se refiere,  hasta el punto en el que estoy por jurar que hay en algún rincón de China un Álvaro Sobrino velando por la profesión en los mismos términos, o al menos debería.

Muchos clientes, y esto según me comentaban los de la agencia en la que trabajé de freelance es cultural 100%, tiran de despotismo imperial a la hora de trabajar. Negocian presupuestos hasta la ultimísima coma y exigen sumisión total y absoluta a cambio de sus yuanes; si te toca algo de moda o lo que viene llamándose life style, Crom te pille confesada, porque a tu alrededor todo el mundo se convertirá en una Diana Vreeland de quinta categoría,  ojos rasgados y estrecha cartera… Nada nuevo, me diréis, pero si además lo mezclas con las diferencias culturales y de mercado, que son bastantes, el analfabetismo funcional y el inglés ratonero (mío, no de ellos, se entiende, aunque lo del inglés es vicio compartido) que complican enormemente la comunicación, y el ingente volumen de trabajo, puedes acabar volviéndote a ratos un remedo desquiciado de Mad Max o la loca de Audition y echando de menos incluso a Mariano Plasmático y su videoarte, las colas del INEM y el vuelva usted mañana.

6a00e552985c0d8833017d427ef743970c-500wi

Con todo, diseñatas, os animo a venir y probar. Corremos el riesgo de que esto sea otra burbuja de diseño, como la que vivió Xipanya hasta 2000 y pico, tan vinculada a la inmobiliaria y al síndrome olímpico, y que aquí parece tener un gemelo obeso y desquiciado (aunque comunista y eso puede acabar salvándo los trastos, para bien o para mal) y que en unos años se vaya todo a hacer puñetas, pero al menos estaréis una buena temporada sin probar laboralmente un maldito Dalky, que ya es mucho, y Xipanya no se va a mover del sitio. Hasta otra!

37549954

A %d blogueros les gusta esto: