Archivos para la categoría: cocina china

En mi reciente visita a España muchos conocidos me preguntaron que qué tal se me daba la vida por aquí, y entre croquetas, y cañas y anécdotas mas o menos graciosas, siempre les acababa contando que en muchos aspectos China a mis ojos funciona como una especie de Lasaña Misteriosa: cuando has conseguido entender los intringulis, ingredientes y porqués de una de las capas, mas temprano que tarde aparece una nueva capa de hermética chinitud a desentrañar con sus surrealismos y lógica desconcertante.

823039576_1080016

Otra metáfora podría ser una de esas cajas-puzzle (chinas precisamente), con un acertijo dentro de otro cada uno mas complicado que el anterior, como la que aparece en la infame segunda temporada de Twin Peaks y trae de cabeza a la malvada Catherine Martell durante unos cuantos episodios (probablemente esta metáfora, con su punto autoreferencial y cultureta sea mejor que la de la Lasaña Misteriosa, pero teniendo en cuenta cómo acaba el asunto de la caja, casi prefiero usar la que está cubierta de queso y además no me apetece gafar la tercera temporada de Twin Peaks, que ya está al caer, llamadme supersticiosa si queréis)

15e47c40d9a568cb0f54d5f2ea7c8f68

Hoy os traigo una ejemplo bastante bueno, con fotos cutres del móvil y todo, para que entendáis exactamente lo que quiero decir con lo de Lasaña&Misterio. Por favor, si conseguís desentrañar esto, si le veis alguna explicación lógica, compartidla conmigo en los comentarios, porque es algo que me está volviendo loca desde hace ya unos meses.

Nosotros vivimos en una calle china completamente normal, con sus bloques de viviendas y sus locales comerciales a pie de calle, sus gatos gordos, sus pomeranias monérrimos, sus inmobiliarias, sus farmacias y su colegio. Ésta es una foto de mi calle, o al menos de la parte normal de mi calle.

IMG_20170507_185001

El caso es que hace un par de meses, empezaron a tapiar los locales comerciales de la parte este de la calle con una generosa capa de cemento (este restaurante que veis en la foto está  en la parte oeste, sigue abierto, y menos mal, porque hacen unos wantunes con salsa de cacahuete absolutamente brutales y me iba a llevar un buen disgusto si me abandonasen). Volviendo al muro, de momento, en esto no hay nada raro, probablemente sean locales residenciales sin licencia para uso comercial que están esperando un nuevo arrendador o propietario para futuros usos legalizados.

Lo que sí es sumamente extraño es que a pesar del muro, las tiendas parecen estar abiertas, como veis en estas fotos: luces encendidas, salidas de humo funcionando, luminosos, etc…

Y se me ocurre que QUIZÁS, y siguiendo mi suposición anterior, la medida del muro de hormigón sea algo temporal y responda a algún tipo de reforma o rollo burocrático. Es obvio que los sitios funcionan, y que se puede acceder a ellos de alguna manera (probablemente desde el interior de los edificios) así que una vez cumplidos los requisitos, adiós muro.

PERO

Hoy volví a pasar por delante, después de casi mes y medio y me encuentro con que no solo no están tirando el muro, además lo están ALICATANDO.

IMG_20170507_174303

 

Y alicatada me quede yo. Y así sigo, atrapada en esta capa de lasaña sin poder salir, que diría Kiko Veneno, y acordándome de Kurt Vonnegut y su Slapstick or Lonesome No More, con sus chinos miniaturizados y la rotunda frase de su diminuto embajador al Presidente de los US de A.

“Te lo explicaríamos, pero no lo ibas a entender”

Porque esto, me temo, es lo que pasaría si hago exactamente lo que estáis pensando: preguntarle a un colega o vecino nativo de que va esto del muro, y ahí me deslizaría de lleno hacia la siguiente capa de la Lasaña Misteriosa, hasta llegar al mismísimo centro del País del Centro.

O no, vete tu a saber.

Y así nos van las cosas de momento. Seguiremos informando.

Anuncios

Hace unas semanas, mientras en Xipanya ejercíais vuestros simbólicos derechos a elegir alcaldesas y futuros sujetos de pactos entre ladrones y saltimbanquis, nosotros decidimos visitar una de las zonas turísticas digamos, oficiales, cercanas a Shanghai: el barrio viejo de Qibao (no confundir con qipao, la elegantosa prenda china tradicional)

Para llegar a Qibao hay que coger unos cuantos metros hasta donde Crom perdió el mechero; es un sitio que está lejos de todo y cerca del aeropuerto, y en ello reside parte de su encanto (la otra parte, en teoría, corresponde a sus pintorescos canales y casitas con tejados retorcidos estilo Ming) No esperéis encontraros de golpe con un encantador pueblecillo en cuanto salgáis del metro, dad un pequeño rodeo por las calles comerciales cercanas y ahí lo tenéis.


IMG_20150523_13155920150523_163937

Si estáis esperando algo radicalmente diferente a Hangzhou, el área de hutongs de Beijing o cualquier otra zona oficialmente turística en China, probablemente os llevéis una decepción. En  muchos aspectos, son todas exactamente iguales, pero aun así, es divertido echarles un vistazo y Qibao no es una excepción.

Como muchas de sus primas hermanas, ofrece lo que todo turista pueda desear: una Auténtica Cornucopia de souvenirs, monumentos, actividades más o menos asquibles y fritanga, aderezada con una enorme multitud.

Como veis, compañía no nos faltaba. Estaba literalmente atestado de gente pasando la tarde, muchas familias y muchísimos señores mayores en grupo, disfrutando del Lao Qibao y sacando fotos con el móvil de todo lo que se movía, incluídos nosotros.

IMG_20150523_132041IMG_20150523_141939IMG_20150523_160613IMG_20150523_132652IMG_20150523_154319

Entre otros  lugares de interés, podéis visitar un templo de hormigón no demasiado vistoso (si tenéis suerte, a lo mejor pilláis a los monjes en plena oración, con sus  hipnóticos cantos paganos), una estatua de Buda de sospechoso parecido a Jabba el Hutt, un pequeño museo dedicado a la caligrafía, o mi favorito, La Casa del Grillo, con una exposición de útiles dedicados a la lucha, mantenimiento y caza de estas pequeñas bestezuelas, y unos cuantos ejemplares,  sorprendentemente grandes (y presumo, belicosos) conservados en formol. Hulk Hogans de la lucha de grillos, por llamarlo de alguna manera.

IMG_20150523_151536IMG_20150523_151530IMG_20150523_151407 IMG_20150523_150636 20150523_161255 20150523_161447 20150523_161406

Entre monumento y monumento, podéis dar una vuelta en barco por los canales que rodean el barrio, tirar con un arco tradicional por un módico precio, pintar una figurita de escayola con un montón de niños, haceros una piscipedicura con peces garra rufa (esto lo recomiendo especialmente, si no tenéis demasiadas cosquillas) o conseguir alguno de los muchos souvenirs y quincalla que se venden en distintos puestos y tenderetes: un bonito qipao, una taza revolucionaria, algún libro antiguo, un buda gigantesco, una diadema FEMEN Infantil…

IMG_20150523_133624IMG_20150523_134314IMG_20150523_14282120150523_170746IMG_20150523_132611
IMG_20150523_132934IMG_20150523_144737IMG_20150523_132636IMG_20150523_14411920150523_162952

También había unos cuantos puestos de artesanos, como este señor que construía lo que parecía ser un cubo de enormes proporciones o quizás un pequeño apartamento de soltero.

IMG_20150523_144609

Este puesto, que prometía ilustraciones ochenteras con una disparatada cantidad de dimensiones, nos llamó especialmente la atención. Obviamente, justo al lado otro laopan ofrecía básicamente lo mismo con un número de dimensiones todavía mayor, y es que a los chinos a ostentosos no les gana nadie.

20150523_162503 20150523_162210

Y es que aquí, muchas veces los números no tienen un significado literal, por ejemplo, si pides unos Tallarines con Siete tesoros, probablemente sólo te encuentres cuatro o cinco, y eso no quiere decir que te estén estafando, sino que la cifra es más bien simbólica, o poética. Siete viene a querer decir “unos cuantos” o “bastantes”, y de la misma manera 10.000, por ejemplo, quiere decir muchísimos, así que si visitais Tiannamen, no podéis tomaros por lo literal la pancarta que dice “República Popular China, 10.000 años”, como si fuese la fecha de caducidad de un yogur, porque lo que viene a decir es que si esperáis el final del comunismo en el País del Centro, es mejor que lo hagáis cómodamente sentados, porque la cosa va para largo.

De todas formas, el principal atractivo de Qibao no es la Casa del Grillo ni las sandalias tradicionales. Aquí a lo que viene la gente es a ponerse como el tenazas en los restaurantes e innumerables puestecillos de comida callejera que abarrotan las calles. No es que yo sea muy viajada, pero no he visto nunca disfrutar tanto a la gente comiendo como aquí, con la posible excepción de mi patria chica, el Planeta Axturies. En Qibao vimos a gente con las manos literalmente llenas de comida (cuatro pinchitos en una mano, y un merengue y un helado en la otra, por ejemplo) y expresión  de auténtica y extática felicidad (dónde meten todo esto que tragan es otro de los muchos misterios que ofrece el Zhong Quo, y que espero algún día me sean revelados).

 

IMG_20150523_141039 IMG_20150523_152348_HDR IMG_20150523_140807 IMG_20150523_160549 IMG_20150523_160613 IMG_20150523_155925 IMG_20150523_160036 IMG_20150523_160127 20150523_162723 20150523_160926 20150523_160857

Y es que el País del Centro, en lo que a gastronomía se refiere, no tiene competencia alguna, y la comida basura no es una excepción, como veréis en las fotos.

Además de los pinchitos de prácticamente cualquier cosa,  encontramos una enorme cantidad de cosas fritas y empanadas (desde cangrejos y gambas a deliciosos pasteles de nabo rallado) ; tofu de todas las clases y variedades (incluyendo el infame tofu apestoso, tan apreciado en estos lares); merengues de durian; pastelitos de pasta de arroz y judía roja rebozados en polvo de cacahuete; galletas de frutos secos; rollitos de verduras envueltos en piel de tofu, crepes y panecillos de carne y verduras; huevos de codorniz asados en costra de sal; pollo deshuesado cocinado en cápsulas de arcilla; codornices, codillo y manos de cerdo asadas, dim-sums y empanadillas de toda clase, maíz hervido, espirales de patata frita pinchadas en un palo, brotes tiernos de bambú, zumos de sandia y coco recién hechos, fruta bañada en caramelo, melones pequeñitos con forma de Buda… Mal sitio este para estar a dieta, amigos míos.

IMG_20150523_140901 IMG_20150523_133906 IMG_20150523_132846 IMG_20150523_140728 IMG_20150523_141106 IMG_20150523_140914 IMG_20150523_141429 IMG_20150523_133933 IMG_20150523_141824 IMG_20150523_135438 IMG_20150523_133904 IMG_20150523_142052 IMG_20150523_133346 IMG_20150523_133452 IMG_20150523_141721 IMG_20150523_142137 IMG_20150523_160412 IMG_20150523_141557 IMG_20150523_160339 IMG_20150523_133303 IMG_20150523_153233 IMG_20150523_160114 IMG_20150523_142141 IMG_20150523_160415 IMG_20150523_160137 IMG_20150523_133352 IMG_20150523_160030 IMG_20150523_160007 IMG_20150523_160321 IMG_20150523_132326 IMG_20150523_142021 IMG_20150523_141115 IMG_20150523_141536 IMG_20150523_132445 IMG_20150523_132227 IMG_20150523_140747 IMG_20150523_131955 IMG_20150523_132452 IMG_20150523_140537 IMG_20150523_141330

Después de picar algo y dar una vuelta por la zona oficial, descubrimos a un par de calles lo que probablemente fuese lo más interesante de la visita;  un área algo apartada que parecía ser una especie de barrio rojo. En teoría, la prostitución es totalmente ilegal en China y es raro que se ofrezca de forma explícita, como aquí ocurría, con sus dormitorios iluminados con bombillas rojas, aunque hay miles de salones de masajes que indican que oferta no falta, ni probablemente demanda (no tenemos fotos de esta zona, como reporteros aficionados que somos, cedemos elegantemente este tipo de material controvertido a los profesionales del periodismo que aquí trabajan)

También nos tropezamos con una campaña de protesta organizada por algunos vecinos, denunciando la especulación urbanística con las casas de la zona (¿os suena, xipanyoles?). Las pancartas dicen, entre otras cosas:

“Ésta sigue siendo nuestra tierra, éste sigue siendo nuestro país, gobernad según las leyes y que las leyes lleguen a todas partes”

“¿Dónde está la preocupación de nuetros gobernantes por los ciudadanos?”

“Sin dinero no hay demolición (sin dinero no nos movemos) 10 años reclamando nuestros derechos, 10 años de mentiras y corrupción”

“El tigre nos quiere fuera de aquí, la cartera del tigre reclama sus sobres”

Ésta última espero verla adaptada en la próxima manifestación de la PAH en mi país de origen, aunque lo nuestro mas que los tigres sean los buitres del Monfragüe.

 

20150523_163419 20150523_163416 20150523_163320

Lo cierto es que en medio de aquel caos, había efectivamente varias promociones de viviendas de lujo vacías esperando comprador. Como veis en esta foto, el encargado no estaba sufriendo un ataque de stress precisamente. En todas partes cuecen habas, y parece que Qibao no es una excepción.

IMG_20150523_152056

Y aquí acabamos por hoy. Hasta otra!

IMG_20150523_155949

Muchachos, muchachitos, bienvenidos.

Hoy, que para mí puede ser mañana, y haced cuenta de los océanos de tiempo que me separan de vuestros cuellos nacarados, leeremos en lailolai una u otra entrega de lo que voy a llamar el nuevo folletín de la vieja Shanghai.

4b99be02g92142950a2fe&690

En el que se tratara de los usos y costumbres, modos y tradiciones de los nativos que encontró el narrador en su estancia en la ciudad en la boca del río largo.

O dicho de otro modo.

De algunas de las excentricidades que aquí acontecen.

Si le gustan los pijamas, dentro y fuera de la cama, ha llegado el viajero a las puertas de un Botero que sin previa invitación le permite la entrada, a la singular morada, a la colorida feria de gentes que pasean al perro vestidos con sus mejores galas, que son ni más ni menos que un pijama.

¿Se le ocurre placentero más placer que bajar zapatillas en pies a comprar bollería fina oyendo el frufru solazante de un pijama colorido, encontrarse a los amigos, timar a un tonto laowai, esmeralda expectorada, vestido con colorido y mullido hilo?

1273565998_0

Dicen esperpénticos expertos, que esta costumbre, de la que no se conoce nombre, más allá del evidente, que es vestirse con pijama, parte de la reclamación de los hace no tanto habitantes de una ciudad mediana que sin tiendas de campaña ni asambleas, solo arropados de boatiné impertinencia, reclaman para si mismo lo más allá de su entrada.

El autentico Shanghai es, adoptado o natural, conoce que en la ciudad, los puntos cardinales no donde debieran estar están. Sí muy a su pesar ha de apuntar, en alguna dirección, el nativo lo hara sí, pero por favor no olvide, que esa izquierda, derecha, ese delante y detrás son en el mejor de los casos una vaga aproximación a una royal realidad. Serpiente serpenteante construida sin un plano, saludad a la ciudad en la que setenta y siete cardenales perdieron el sombrero y el higado del ahorcado al confiar en este o este o aquel.

Perderse en Shanghai, obligado placer, en el que se da la añadidura en su viejo casco ciudad, que todos los callejones al final cuentan con su correspondiente salida. Haga caso, escape del rebaño y adentrese sin miedo, en el laberinto de Shanghai como lo haría Teseo y convertido en fenómeno por un paseo, disfrute del disfrute provocado entre los viejos habitantes, por la aparición en su patio trasero del inesperado minotauro de algún país extranjero

Otro rasgo que distingue a los hijos predilectos del cielo, oh verdadero dragón, es tu inclinación por un tintineante monedero. Predilección de origen incierto, lo cierto es que los paisanos desprecian el vil papel. No sera fácil encontrar en cartera de Shanghai los billetes, de lo que son unos 13 centimos, 1 yuan, que los campesinos ahí fuera intercambian sin ningun rubor.

img201001151263485990_m

thumb

El rico filete de cerdo en crujiente cobertura,es manjar,  por demás, pues bien si, ademas, lo moja usted en salsa, de estilo Worcester, todos habrán de ver que si usted aquí no nacio, lo merecio por su estilo singular. Esta delicia salsosa de inglesa inspiración es uno de los vestigios de nuestro pasado art decó. ¿Cómo se dice extranjero? Retroflexe sin miedo esta sencilla oración cuya traducción sería ¿Tiene o no tiene, laopan, aceitepicantesalsa? lao3ban4,you3mei2you3la4jiang4you2?

Librele el dios de la ciudad, que habita en los yuyuan, de llamar al bao1zi, bao1zi. En tanto que es llamarlos man2tou lo único que nos separa de las bestias del más allá, shanghainés es degustar el rico mantou de carne, rou4man2tou, el de verdura cai4man2tou, y el dulce rojahaba mantou llamado dou4sha1man2tou…. Man2tou, en ese sin nombre exterior, es el nombre de un snack, de barbara naturaleza e hirsuta simplicidad, incontinente de relleno y que nunca dará que hablar.

4f67e7c5d8742

Insertamos aquí un grabado como apropiada iluminación.

Excelente comidilla escuche perdido en un callejón, dos hambrientos shanghaineses pidieron los dos al laopan dos especialidades, comunes en todo el orbe de la urbe de Shanghai. Ambas aptas para su degustación así de cualquier manera, en la calle, en la casa, sobre sofá o vil escritorio, de esa conglomerada empresa, que encadena su alma a cambio de dulce metal. Estos son los dos nombres escuchados en calleja: Xiao3long2bao1 es ligero tentempié relleno, de ardiente caldo y picada carne de desconocido animal, alcanzada su cocción acariciado por el vapor. El segundo fue llamado por venerable antepasado sheng1jian1 y preparado en colaboración, de aceite a altas temperaturas, de masa algo basta, e idéntico relleno que escaldó, a tantos gourmets como estrellas hay en el cielo.

10326042_698729

Para acabar con las viejas gastrousanzas, añadir que añadir azúcar, a cualquier preparación, es la dulce forma en que los de aquí habitantes, permiten al forastero saborear el azucarado rubor de almas blancas, dulces como el 100% algodón.

Al hablar del cronotiempo, el shanghainés agrupara los minutos en conjuntos de 15 unidades o ke4. Que familiar, ¿no? Mas no todo es español, porque ni y media ni menos cuarto existen al contar de esta manera. La hora al pasar lo hace por un, dos y tres, cuartos antes de dejar de estar. Shi2yi1san1ke4 es la hora del manjar, las 12 menos cuartos para usted. ¿Un poco pronto quizás?

Cabe hacer esta consideración: obligados por un huso que abarca mas que cualquiera, que abarca toda la China, con la excepción de Xinjiang, el de Shanghai es obligado a ser ave mañanera, a las cinco es día y los viejos en el parque, a las siete es la hora en que al durmiente despierta el canto de diezmilmil gallos con ruedas.

El repaso no esta completo sin centrífuga extroducción, contando con la visión de los ajenos de tierra afuera, todos esos chinos sin hukou1, que hablan con desdén sin pausa sobre los ning de la ciudad, prepotentes, interesados, tacaños y retorcidos, son epítetos dirigidos por chinos hacia los chinos que nacieron en Shanghai.

Confiados en que este pequeño manual, permita giro mortal, nos despedimos con un pedo hasta el próximo, capitulo de éste el suyo serial.

dfe0a639ecc3f0818f456386c2e41cb8

1No sufrais pues en proximas entradas lo sabreis todo sobre el Hukou.

Una de las mejores cosas de mi trabajo es que la comida está inc luida en el lote. La encargada de prepararla es una ex-cocinera profesional, que solía trabajar en el área vip de un tren de esos que atraviesan China de cabo a rabo, y ahora somos mis compañeros y yo los que tenemos la suerte de disfrutar de sus manjares caseros y viajeros. No exagero nada cuando os digo que es de largo la persona más querida de la oficina.

Normalmente comemos alrededor de las 12 de la mañana, y si a eso de las doce y media no le oimos berrear CHIFANGLAAA desde la cocina, negras nubes de consternación y hambre cubren el área de diseño como si de Mordor se tratase. Al principio llevaba fatal esto de comer tan temprano, porque en Xipanya es mas bien la hora de un desayuno tardío, y a las cuatro de la tarde me caía de hambre, pero poco a poco me he ido acostumbrando.

Como veo que en Xipanya no estais muy puestos en comida china de la de verdad, voy a ir contando en una serie de posts los menus de esta buena mujer, para que sepais lo que os perdeis cuando pedis rollitos primavera por pura pereza, que ya nos conocemos.
image

Hoy hemos comido pescado. Aquí todo el pescado es de rio y resulta un tanto insípido, una especie de lenguado para entendernos, así que la clave está en las salsas. Este que veis, está cocinado con pimienta negra y caldo de pescado y estaba exquisito, picante y calentito, perfecto para el frio polar de estos días. Como acompañamiento, judías verdes con vaina al vapor y brotes con pimiento rojo y tofu gan al wok. Las verduras le salen muy bien al ayi, siempre perfectas y crujientes. El tofu gan es una variedad ligeramente curada del blanco normal, con mas cuerpo, y diria yo una textura más agradable.

Aquí en China, casi todo se come acompañado de arroz blanco -mifan lo llaman ellos- que viene a hacer la función del pan xipanyol, o sea, absorber la salsa. Normalmente, el proceso suele ser consistir en llenar el cuenco de mifan hasta la mitad y rellenar con la comida salsera que corresponda, así cuando acabas el bol queda limpio y puedes repetir jugada con el plato siguiente. A mi lo que me gusta es coger un poco de cada cosa y hacer una especie de plato combinado con todo, pero el sistema chino es infinitamente superior si quieres disfrutar de la comida sin mezclar sabores.

En la oficina normalmente tenemos para elegir
tres platos principales, mifan y sopa, pero en comidas mas finolis lo suyo es que haya mucha mas variedad, con un minimo de seis platos, sopa y postre.

La sopa como veis, es importante, y se come caliente hasta en verano. Mi estómago en ese punto sigue siendo un patriota y cuando hace calor suelo pasar, pero con frio no la perdono.

La que veis en la foto es un congee, sopa de arroz típica del sur de China, que puede llevar muchos ingredientes distintos. La de hoy: huevo, semillas de loto y lemongrass, que le da un sabor muy aromático y agradable. Ojo que el arroz para congee no es el mismo que el arroz para mifan, la variedad es mas larga y con mas consistencia.

Quien me iba a decir a mi que acabaría distinguiendo entre variedades de arroz. Hala, mañana mas.

Querido blog.

Hoy te hablaré de los nombres de Shanghai.

¿Cómo que qué que nombres?

¿Acaso desconoces, oh mi blog, que la bella Shanghai no solo es famosa por muchas otras cosas bellas, si no que además lo es por sus bellos nombres?

Eso no esta bién ,no señor, sed  tan amables mis queridos, de convenir en que me solace en tratar de deleitaros, explicando aquí en extensión e intensión los nombres, pues tiene varios, de la ciudad en la que vivo. Cultivando mi blog y cultivandoos a vosotros, si se me permite expresarlo en estos terminos, en estas sucias palabras que me impiden acariciar vuestras almas de hortalizas llenas de pepitas.

El dao, que es el camino, nos da a conocer que el uno engendra al dos y que el uno es del dos como el dos lo es del tres. Pero son los nombres de Shanghai cuatro y no tres .

Y sin más dilación.

Primer nombre de Shanghai: Shanghai 上海.

Antiguamente, es decir hace mucho, mucho tiempo, lo que hoy conocemos como la más populosa urbe del orbe eran en todo lo que alcanza la vista sembrados y más sembrados, y entre sembrado y sembrado, pequeñas aldeas que hacían vida pequeño-aldeana, sencilla, pequeña y rural.

Una de ellas, conocida como Shanghai, habría por ser la más pujante, de ser la que se convertiría en el núcleo sobre el que se desarrollaría la ciudad amurallada de Shanghai, semilla de donde hoy vivimos.

Old_City_of_Shanghai_will_walls_and_seafront
La flor floreció  donde hoy se situan los jardines Yu1, el templo de los dioses de la ciudad y el templo de Confucio. Es decir, al sur del Bund. De aquella muralla se conserva hoy una pequeña parte. Pequeña parte que se puede visitar, como se puede visitar el  pequeño templo daoísta a ella adjunto.

Quien tuviera curiosidad por comprobar lo pequeño que este templo es, facilmente podría hacerlo, dirigiendose justo detrás del famoso mercado de grillos, peces y otros bichos situado en Xizang Nan lu (calle Tibet sur en nuestro idioma). Citado mercado tiene enfrente otro mercado, especializado en antiguedades falsas, que también merecería vuestra visita. Cerca , muy cerca, en los alrededores del templo de Confucio, se situa aún otro mercado, en esta ocasión de japonesaditas. Ver a la chavalada china en pleno delirio consumista y comer los mejores xiaolongbao de todo Shanghai son sus dos principales atractivos.

Dentro de la misma zona, esta vez en las calles que rodean al primero de los citados mercados, dispondreis de una concentración de pequeños restaurantes y puestos de comida en la que que se pueden degustar, entre otras cosas deliciosas, los mejillones más grandes del mundo. Tan grandes que no casi no caben en los pequeños restaurantes de grandes.

Haceos un favor con esta excursión y pasad con ella el perfecto día Shanghai.

Recuerden, Xizang Nan lu en sus 400s y pico está el mercado de grillos, peces y otros bichos, saliendo desde la Plaza del Pueblo y yendo hacia el más alla o si no buscando en los alrededores del metro Laoximen, que en chino significa vieja puerta del Oeste, por si os lo preguntais.

1525875848748962196
Antes de que llegaran los laowais culogordos, esta ciudad era pequeñita, pequeñita, comparada con Nanjing, Suzhou y Hangzhou, apenas una cagada de oveja. Los antiguos shanghaineses y su ciudad eran conocidos por su producción de sal y su pescado y su marisco. Sus platos típicos de la cocina local2 son mis testigos, en ellos es habitual encontrar encurtidos y su pescado y su marisco, destacando el cangrejo peludo como su más famoso ingrediente. De exquisito sabor y suave carne que se derrite en tu boca y la llena de sabor, sabor a mar o sabor a algo parecido. O sabor a yodo, como dirían otros, que gustan del sabor a yodo y de degustar, tras sus comidas, una copita de betadine, que mejor digestivo de ayodado sabor ¿no?

Recordad, cangrejo peludo, mao2xie4 en chino mandarín.

3708714293140168348
Y esto tiene mucha  relación con el tema que hoy nos reune, querido blog. Los antiguos shanghaineses eran pescadores y todos los días se iban a pescar y cuando abandonaban su casita lo hacían con un shanghe, que quiere decir literalmente subo al mar, Shanghe, no por casualidad, es como se dice Shanghai en shanghaines.

Segundo nombre de Shanghai: Haishang 海上.

Alguien debió pensar que voy a pescar no era el nombre más poético para la más poética de las ciudades y descubrió que, con una simple inversión de caracteres se podía convertir en sobre el mar ¿No es maravilloso el chino? De tal manera que alguna vez podreis ver 海上 u oir Haishang. Por ejemplo, en el documental que sigue a James Ballard por la ciudad de su infancia.

Luego, más adelante, habrían de llegar gentes barbaras y malolientes de más alla del mar, los franceses. Y decidirían apelar a nuestra querida Shanghaihaishang con nombres que ellos creían poéticos y evocadores de mares lejanos y bisutería barata. Pasare sobre el tema de puntillas, o mejor, no pasare en absoluto, que es lo mismo que pasar totalmente.

3664241246820057874

Tercer nombre de Shanghai: Hu 沪.

Aún más antiguamente, es decir hace mucho, mucho, mucho tiempo, los aquí habitantes ya se dedicaban a pescar. Uno de sus métodos era usar una jaula de bambú, en la que el pez podía entrar pero de la que no podía salir. El nombre de esta jaula era 沪, y el nombre de esta jaula pasó a convertirse en el nombre de toda la zona donde se utilizaba, es decir el del de hace mucho, mucho, mucho tiempo aquí.

Hu es una jaula de bambú en la que se puede entrar pero no se puede salir, y aunque Shanghaihaishanghu no está hecha de bambú, para que los que sepan ver vean, se nos recuerda cada día este segundo, tercer o primer signicado de aquel significante.

En las trampas para moscas y mosquitos, que siguen funcionando con el mismo principio que aquellas jaulas.

trampa
En las matrículas de los coches,  沪 es el distintivo que en ellas distingue a los matriculados aquí. Y sin duda los atascos de las 8 saben diferente cuando miras  y sabes lo que los antiguos ya vieron.

m_349347
A quien de esto se olvide, sus habitantes se lo recordaran, pues ellos sí recuerdan que pescadores, siguen siendo pescadores, a veces de peces, pero no solo de ellos. Y su aparente apatía solo es paciencia de pescador y el efecto de la concentración de sangre en las sinapsis encargadas de tramar como aliviar la pesada carga de vuestro dinero, que es al fin y al cabo, el principal objetivo de su pesca. Maravillosa, maravillosa ciudad y maravillosas gentes, transparentes y turbias a la vez.

Hu yo te saludo.

mhrm-cpmh-4664

Cuarto nombre de Shanghai: Shen 申

Aun aún más antiguamente, es decir hace mucho, mucho, mucho, mucho tiempo, los ya pescadores de lo que daré a llamar el centro del mundo, por ser donde yo vivo, no vivían en aldeas, sino que lo hacían en villorrios.

China no era entonces un país de países, como diría el pablo exterminador.

podemos
Mi pequeño homage to Spain and to Gimp, los dos me provocan similares sentimientos.

China no era entonces un estado plurinacional, no, si no que estaba formada por muchas unidades de destino en lo universal, unidas a ratos por el dominio de alguna de ellas, pero la mayor parte del tiempo divididas y guerreantes entre si.

Es lo que se conoce como el periodo de primavera y otoño, que bonito, y periodo de los estados en guerra. En aquellos tiempo, aquellos villorios formaron parte del reino de Wu. Hasta que el reino de Yue invadió al de Wu y formaron parte del reino de Yue. Hasta que el reino de Chu destruyó al de Yue y pasaron a formar parte del reino de Chu. Este Chu, además de ser el reino con mi nombre favorito entre todos los nombres de reino, era un Wu revisitado.

106558311c3f2b2000d370404
Por eso siempre se ha considerado a Shanghaihaishanghushen y partes de sus dos provincias limítrofes de Jiangsu y Zhejiang como un conjunto continente de los hijos, nietos, bisnientos y tataranietos del reino de Wu, parlantes todos de una misma lengua, la lengua de Wu. Wueyu, como la llaman los shanghaineses,  que es una entelequia si lo comparamos con las lenguas vernáculas de nuestro país de países. Ya que sin órgano regulador que la regule, dos dialectos de la misma lengua de Wu como el Shanghaines y el Suzhounes  se convierten en mutuamente ininteligibles, ya desde el momento de un saludo que sería sin duda tal cual como, Nong hao Don Pepito, Ne hai Don Jose.

c7157451

Divide que te divide, estos reinos se dividían en feudos. Uno de ellos, que se extendía desde Suzhou hasta llegar sobre el mar era llamado Shen. Dando por conocido que este Shen era dependiente de Suzhou, capital del reino de Wu  y por tanto el más preciado de los feudos del reino, daré por cerrado y explicado todo lo que necesitais saber por ahora del origen de éste, el más antiguo de los nombres de Shanghaihaishanghushen.

Repetid conmigo, Shanghai, Haishang, Hu y Shen, del dao sale el uno, y del uno, el dos y el tres.

Y aunque seguramente, aún me quedan nombres por descubrir, aún no los he descubierto, pero si los descubriera, mi querido blog, tú serás el segundo en saberlo. Y como ahora aún no los se, solo me queda despedirme a la shanghainesa.

zewei
Nongmin Zewei!

1 Estas son las arenas movedizas preferidas para que cualquier recien llegado o no tan recien llegado pero aún no socializado meta la pata hasta el fondo, sí ganaros una buena mirada de desprecio es el que os antoja en un momento dado, solo teneis que decir en voz alta y clara yu yuan gardens, el equivalente a decir museo del Prado museum, para que os hagais una idea.

2 Ese es el nombre con el que es conocida en cualquier lugar del mundo la gastronomía de Shanghai, comida local. Los shanghaineses, segun fuentes consultadas por Lailolai, son un poquito chovinistas, y este y otros detalles como que cualquiera no nacido en su ciudad es considerado por ellos un paleto, nos lo parecen confirmar.

Hola pajaros.

u=2779079472,2329640532&fm=23&gp=0

Todo el mundo dice que China es una país con una gran tradición gastronómica, puede ser cierto. También dicen que los chinos se comen cualquier cosa, pero eso no es cierto. Cada vez que les pregunto donde podría comer oso panda me ponen una cara rara, como levemente ofendidos. Esta sencilla pregunta nos ilustra dos verdades, la primera, que no comen cualquier cosa, y la segunda, que su sentido del humor es diferente, porque se lo pregunto en broma. Bueno, medio en broma, dado que el oso panda se alimenta de bambu, su sabor no puede ser malo y realmente siento interes por saber si comerse a su animal nacional entra dentro de lo posible.

Lo de la tradición culinaria sera verdad, porque cuanto más me fijo, más clases de viandas les veo engullir.

Así que me he decidido a ser el primer laowai que pruebe todas las elaboraciones culinarias del mandato del cielo, fino nombre con el que también se conoce a China.

Y a contároslo.

Empiezo por el final, es decir por lo que, en principio, parece ser un postre.

e09

En el cartel pone mais o menos: Delicias de Taiwan. Bollos con forma de rueda, de coche, evidentemente. Pero parece que tienen la necesidad de especificarlo, no vaya a ser que alguien se confunda con ruedas de molino, que como todo el mundo sabe, no se comen. Salvo… en España claro, donde nos encanta comulgar con ellas.

Sigamos con el cartelito de los cojones, sabor alubia roja; 2 yuanes, sabor mantequilla; 2 yuanes, sabor chocolate; 2 yuanes, sabor platano; sí, son 2 yuanes. 3 piezas; 5 yuanes.1

Aha, esta puede ser la oportunidad de iniciar con buen pie mi aventura. Como soy hombre de estomago delicado, no como vosotros que os metéis en la boca todo lo que pilláis, me gusta observar como se elaboran las elaboraciones, por usar lenguaje culinario técnico, que van a formar parte de mi dieta.

Observemos pues.

e06

Bien, puede que el bollo se llame como se llame por su forma, o quizás por la forma de la maquinaria necesaria para su manufacturación. Parece que, de alguna manera, han conseguido una base sobre la cual colocan el relleno.

e08

Ahora lo comprendo todo, la base se consigue vertiendo sobre la plancha algo que tiene toda la pinta de ser muy similar a la masa para hacer crepes, por lo que debe estar compuesta por agua (espero que no del grifo), harina, una pizca de sal y, puede que si, puede que no, azúcar y mantequilla fundida.

e07

Juego de mortero para formar una nueva base y montan todo el conjunto. Ahora solo queda esperar al público objetivo.

e05

Que bíen pueden ser este par de monstruitos xiao2gui1zi recién salidos de clase y con ganas de azúcar Un día os explicare porque llevan esos pañuelitos rojos y aun más importante, que pasaría si no los llevaran.

Chino vs chino, Fight!

Enano número 2: (fuertecito) Tengo hambre.

Enano número 1: (el otro) ¿Estarán buenos estos pastelitos?

Enano número 2: Ng2

Enano número 1: Deberíamos probarlos.

Enano número 2: ¡Tontito del culo! xiao3sha3gua1 Son muy caros, vamos a comprar brochetas de calamar y pollo frito.

Enano número 1: (al vendedor) ¿Están buenos estos pastelitos?

Vendedor: Muy buenos.

Enano número 1: ¿Podemos probar uno gratis?

Vendedor: No.

Enano número 1: No es justo, no voy a comprar uno si no se si están ricos. Si están buenos me compro unos cuantos.

Vendedor: Están muy ricos, compra uno y lo pruebas.

Enano numero 1: No sé, mi profesora dice que la comida de Taiwán no es muy buena.

Vendedor: ¿Es muy mayor tu profesora?

Enano número 1: Empezó a dar clases hace poco.

Vendedor: Entonces, no es muy mayor.

Enano número 2: No parece que estén muy buenos.

Pausa dramática

Enano número1: ¿Podemos probar uno gratis?

Vendedor: No.

Y no hubo trato, pero todos hicieron un gran papel.

Vale, me llevo tres, chocolate, alubia roja y platano. Mantequilla no, la mantequilla es cosa de franceses y  una de las razones por las que son tan sucios de cuerpo como de mente. Nunca, y digo nunca, comáis mantequilla si podéis evitarlo.

Llegado a casa me dispongo a catarlos.

e04

Bonito bodegón ¿verdad?

Maridaré con Coca Cola, la auténtica piedra de toque para cualquier pieza de bollería, estas delicias de Taiwán.

e01

Fotografía al corte transversal para que os hagáis una idea de su consistencia, más que crujientes están gomosos, en el buen sentido. Efectivamente es muy parecido a un crepe. Los rellenos, sin sorpresas, la alubia roja con su sabor y consistencias terrosas, puro wannabe chocolate. Plátano, con sabor a plátano, debido a su humedad, afecta negativamente al cociente de crujencia de la masa, con lo que un posible juego de texturas se pierde. El chocolate, malo, pero por dos yuanes, que íbamos a esperar. Tiene un retrosabor muy poco chocolatoso que me trae efluvios, muy ligeros, eso sí, a cubo de basura. Sin embargo tiene una ventaja, al ser un componente sin humedad ha secado la masa, permitiendo que este ligeramente crocante, lo que hace que, en combinación con el chocolate demi fondu, venza en esta pequeña carrera de sabores para conseguir mi aprobación

Veredicto: Si, y solo si, se combinara el plátano con un chocolate de mejor calidad en el relleno, perdería el culo por estos pasteles. Como esa oferta no esta disponible, me temo que no me han fidelizado.

Hasta luego cocodrilos.

u=1319280538,4077480866&fm=23&gp=0

1¿Quereis probarlos? Pues los sonidos que debéis hacer son los siguientes: un pastelito; yi1gebing3, dos pastelitos; liang2gebing3, tres pastelitos; san1gebing3. Chocolate; qiao3ke4li4, plátano; xiang1jiao1, alubia roja; hong2dou4, mantequilla; huang2you2 (literalmente grasa amarilla, que literalmente es lo que es)

2 Efectivamente, existe un sonido transcrito como ng, vosotros como principiantes en la lengua no podéis ni siquiera aspirar a escucharlo correctamente, pero podéis imitarlo haciendo um. Significa, si, no, quizás, vale, no quiero, hola, hasta luego entre otras acepciones. Para mayor énfasis usar de dos en dos: ng, ng.

Ha llegado la primavera a Shanghai y eso, definitivamente, es buena cosa. No sólo porque por fin puedo salir a dar una vuelta por ahi, para que la gente me mire como si acabase de bajar de un platillo volante, sin tener que ponerme leotardos por debajo de los pantalones, sino también porque con el buen tiempo vuelven a aparecer en nuestras muy contaminadas y futuristas calles algunas de las cosas que hacen grande a esta ciudad, obviando su extensión y su disparatado número de habitantes.

La primera de las grandes cosas que han vuelto es la familia de gatos del huerto al jabón de Marsella. El invierno les ha sentado bien, porque se lo han pasado entero despanzurrando bolsas de basura en la calle para buscar restos de comida rápida, así que se han puesto hermosísimos. Ahora, cuando hace sol, se tumban a echar la siesta en el tejadillo de uralita como unas boas constrictor peludas y sólo se mueven para mirarnos con indiferencia y cierto malestar, cuando salimos a hacer malabarismos para tender la ropa o a limpiar las ventanas. Son la viva imagen de la felicidad primaveral.

La segunda, es que con el buen tiempo la gente se anima a ponerse sus mejores galas y Nanjing Lu y aledaños se convierten en una especie de pasarela de moda surrealista y llena de colores flúor, barrigas al aire y teñidos imposibles. Es muy divertido ver como las nuevas tendencias orientales se combinan con el estilo más bien rancio de los laowais culogordo, y si tienes un poco de suerte puedes hacerte con una colección de looks inolvidables, como el de esta chica que me encontré en el metro. Por respeto a su intimidad, voy a cubrir su mirada con un frame de Doraemon, el Gato Cósmico.

Look chino 2014

La tercera gran venida  ha sido la de las Señoras Que Bailan. No estoy hablando de ningún grupo de facebook formado por irónicos treintañeros submileuristas, sino de auténticos grupos de jubiladas chinas, que para prevenir los estragos de la artritis, se juntan en plazas y parques con un radiocasette a todo volumen para marcarse unos bailes. Verlas es un espectáculo maravilloso, que siempre consigue ponerme de buen humor.

No tienen ningún sentido del ritmo ni miedo al ridículo, ni falta que les hace y se pueden pasar horas enfrente del Vortice del Mal con sus pasodobles, su música tradicional o los grandes exitos de Millie Cyrus, en grupos que van de diez a cincuenta bailarinas o más. Son absolutamente adorables, y en mi opinión, una de las grandes maravillas de China, muy por encima de la Gran Muralla o la Ciudad Prohibida. No me importaría en absoluto que cegasen los Yuyuan Gardens con una generosa capa de cemento y les cediesen el espacio a ellas para practicar. Un bailódromo con bancos para que se sienten los espectadores y calefactores de gas para que podamos verlas también en invierno, eso es lo que nos hace falta en Shanghai.

Aquí os dejo un vídeo de señoras bailando hábilmente sustraído de ChinoChano, uno de los mejores blogs sobre China en habla hispana que se puedan encontrar en la red. No me digáis que no dan ganas de invitarles a café con galletas, o adopatarlas, o al menos darles un abrazo. Son las mejores.

Y para el final, el último gran reencuentro primaveral de este 2014: los vendedores de chuan. Los chuan son unas brochetas, del estilo de los pinchos morunos que se preparan en puestos callejeros desparramados por todo Shanghai.

Se cocinan al carbón, en una especie de barbacoas portátiles, bien untados de polvo de las cinco especias (y también picante, si quieres),  y son una delicia. Un montoncito de chuan con una cerveza son una cena estupenda y baratísima, y el ambiente de los puestos recuerda bastante a las fiestas de los pueblos de España en los 80, con sus mesitas desvencijadas, sus taburetes de plástico y sus vendedores vociferantes y sudorosos. Los cocineros abanican el carbón constantemente con paipáis y van cambiando las brochetas de sitio en la parrilla a toda velocidad, siguiendo algún ritual incomprensible para el profano, y que así los chuan queden al punto, crujientes por fuera y tiernos por dentro. Son unas máquinas y jamás se equivocan con los pedidos, por muchos comensales salivantes y hambrientos que haya esperando.

A diferencia de los pinchos y brochetas españoles, que suelen ser sólo de carne de pollo o de cordero, los chuan  se hacen con cualquier cosa susceptible de ser clavada en un palo, desde pescado, tendón de vaca, setas y corazones de pollo hasta un par de hojas de lechuga, algas o mis favoritos, los de calamar. Aquí os dejo unas fotos que sacamos en Beijing, en una especie de festival del pinchito exótico donde los vendían también hechos con insectos, serpiente, criadillas de cordero, rana y crisálidas de mariposa, todo digno de la imaginación de Suehiro Maruo.

20140204_191049 20140204_191101 20140204_191444 20140204_192121

20140204_191449

Como una va de Miguel de la Quadra Salcedo por la vida, no pude resistirme a probar unos cuantos ante la mirada horrorizada de Pablo Laopan, y os diré que los de serpiente, escorpión y rana me sorprendieron muy gratamente, no tanto los de crisálida, que son directamente repugnantes.

Otra variante del chuan es el dulce, normalmente hechos con fruta (mandarina, fresa, kiwi, fruta dragón, manzana…) o pasta de arroz recubierta con caramelo. Los mejores son los que hacen con una variedad de manzanas locales, pequeñas y muy ácidas. El contraste entre la acidez de la manzana y el caramelo es realmente exquisito.

20140204_192128 20140207_165719 20140207_165725

Y aquí, el hanzi para chuan o pinchito moruno.

pinchito

No me digáis que este no es un país maravilloso.

Hoy he sido una cimmeria muy mala y me he ido a visitar el Chenghung Miao, un templo taoísta, a adorar a dioses que no son Crom. Pero como se que a Crom le da exactamente igual, y mientras siga violando campos y cortando las cabezas de mis enemigos todo va a ir de cine entre nosotros, tampoco pasa nada por quemar un poco de incienso en honor al Dios de la Ciudad de Shanghai. Nunca se sabe cuando puedes necesitar un bonus extra de divinidad y es bueno hacer amigos en las altas esferas.

Para llegar al templo hay que atravesar una zona comercial que recrea la arquitectura del antiguo Shanghai en plastiquillo dorado y, al menos un sábado por la tarde, es un autentico manicomio. Esta abarrotado de tiendas de souvenirs y gente pegando gritos, sacándose fotos y comiendo cangrejos peludos rebozados, dimsum, brochetas de fruta con caramelo y un montón de cosas de aspecto y olor bastante apetecibles. Es un sitio que da mucha hambre, y podría resultar incluso divertido si no tuvieses que utilizar las partes duras del cuerpo para avanzar entre la muchedumbre.

Como el Dios de la Ciudad es un dios pequeño, el templo tampoco era muy grande. Casi mejor, porque aquí los templos y los centros comerciales siempre parecen mas pequeños de lo que son en realidad, y llegado cierto momento te arrepientes de haber entrado a buscar un cable conector tele-portátil o postrarte ante dioses paganos.

Nada mas entrar, había un montón de gente quemando incienso en honor a los dioses del Norte, Sur, Este y Oeste. El ritual consiste en comprar incienso a una señora muy borde, encenderlo en un brasero enorme y hacer tres reverencias mirando hacia cada uno de los puntos cardinales: la entrada, una zona con estatuillas de dioses menores, la segunda ala del templo y la tienda de regalos.

La segunda ala del templo está dedicada al Dios de la Ciudad (una estatua con pelo de verdad en la barba) y sus dos colegas, el Dios de la Prosperidad (que tenía a su derecha al de la Guerra) y el de la Literatura. A estos les echamos unas monedillas, a ver si nos sale algún trabajo y los de wordpress se deciden a mandarme el mail de confirmación para el blog.

En esta zona también había unos cuantos sacerdotes taoístas rezando y  tocando música tradicional, (estridente pero armónica al mismo tiempo, muy avant garde) y una serie de estatuas dedicadas a varios  oficiales, o generales, no nos quedo muy claro,  al servicio de los peces gordos. La mas chula de todas era la de un tipo calvo con bigote que tenía un par de manos saliendo de las cuencas, con los ojos en las palmas de las manos (una imagen que a algunas de las mujeres que lean esto les resultara bastante familiar). Recogimos de una especie de cubo, que recordaba a un concurso de la tele, el mensaje que el Dios de la Ciudad tenía preparado para nosotros, y que espero traducir esta semana, y nos preparamos mentalmente para abandonar la tranquilidad relativa del templo y volver a la casa de locos que había ahí fuera.

El conjunto era bastante bonito y abigarrado, aunque salvo una representación de Lao Tze con los ocho trigramas del IChing (o el símbolo de Dharma en Lost, como mas os guste) tampoco vimos demasiadas referencias taoístas. Eso si, el contraste entre la solemnidad pomposa de las grandes catedrales europeas y un tipo quemando incienso y haciendo reverencias hacia una maquina de refrescos es bastante interesante. Aunque los budistas y taoístas sean todos unos no barbaros que no adoran a Crom, tengo que reconocer que ese pragmatismo a la hora de rezar hace que me caigan bastante bien.

He aprendido a decir crudo, cocinado, saltear y la hora, con sus medias y sus cuartos. También he aprendido a cambiar el idioma por defecto en el Word.

Crudo: 生/Shēng/seng
Cocinado: 熟/Shú/shu
Salteado:炒/Chǎo

Como recién llegada, hay dos cosas de la vida en China que me llaman muchísimo la atención. Una es el sincretismo cultural salvaje y totalmente exento de ironía (con resultados de lo mas surrealistas), otra es el tremendo horror vacui con que la gente aquí se enfrenta a la vida cotidiana, en concreto a las influencias culturales extranjeras. Me explico.

La semana pasada se celebraba la Fiesta Nacional, y Shanghai estaba lleno de lámparas rojas, banderitas comunistas, vendedores de chucherías, orejas luminosas de conejo, etc. Dando un paseo, vimos una feria de atracciones con sus caballitos, sus sillas voladoras, sus coches de choque… todo al más puro estilo celtibérico.

Una de las atracciones, destinada a niños muy pequeños, era una especie de trenecito safari con pistolas de luz. El circuito rodeaba una jungla de plástico llena de animales vagamente africanos, con una diana a la que había que acertar mientras el tren se movía. Uno de los animales a disparar era un pingüino, el otro era Dumbo.

Ayer me decidí a probar en un puesto callejero, lo que a falta de una definición mejor voy a llamar Antisushi (aunque lo correcto sería llamarlo antimaki). Por lo poco que se de comida japonesa, toda la idea de sushi, makirolls, etc, gira en torno a una delicado equilibrio de sabores y texturas perfectamente coordinados, podríamos decir que es una comida casi minimalista. Los ingredientes del antisushi eran los siguientes: alga nori, arroz, lechuga, maíz, kimchi coreano, un huevo frito, bacon, un tranchete, un pescado de aspecto repugnante y sabor delicioso, mayonesa y ketchup.

Tardaron en hacerlo menos de 3 minutos, y todo hay que decirlo, estaba bastante bueno.

He aprendido a decir perdone, cafe con leche y auricular con microfono.

Perdone? (de disculpe, no de lo siento): Qǐngwèn/请问/Chinguen
Cafe con leche: Ná tiě kāfēi/拿铁咖啡/natie kafei
Auricular con microfono: Ěrjī Màikèfēng/耳机麦克风/ erchi maikefen

A %d blogueros les gusta esto: